MI GRADO
Es increíble que este tiempo halla pasado tan rápido, parece que no hace mucho estaba entusiasmada por mi primer día de clases y al llegar al colegio llorar en la puerta porque no quería que mi mamá se fuera, por estrenar mis cuadernos y los lápices de color, cuando aprendí mis primeras letras o experimentar tener esos animales en mi cabeza que me desesperaban. También recuerdo cuando mi maestra trataba de enseñarnos el número ocho, mostrándonos el cinco en una mano y el tres en la otra pero al intentar hacerlo nosotros le mostrábamos las manos abiertas porque era difícil coger el dedo índice con el gordo. En el transcurso de cada año miraba como mi cuerpo cambiaba, y como veía el mundo más pequeño, ya al comenzar sexto grado fue un cambio total, en donde me di cuenta que debía de hacer las cosas mejor cada día puesto que era una etapa de más responsabilidad. Aunque no terminaba en un solo colegio el mismo grado debido a que teníamos que viajar mucho, hice algunos amigos, quienes recuerdo y me da satisfacción haberlos conocido, porque me dieron parte de su tiempo y me acompañaron hasta el día que tuve que irme. Le doy gracia a Dios por permitirme haber cruzado la etapa del colegio, en donde dejamos nuestra niñez y parte de nuestra adolescencia, por compartir tantos momentos que marcaron nuestra vida; no puedo decir que estoy feliz porque me duele dejar el lugar donde crecí y adquirí conocimiento, donde supe leer y hablar correctamente, pero tampoco estoy triste porque esto es necesario y es un gran orgullo ya que obtuve el título de bachiller. También doy gracias a mis maestros que nos dieron parte de su conocimiento, de su amor y su paciencia, principalmente a la profesora ELSA OSORIO, quien nos brindó su apoyo incondicional y nos defendió a pesar de conocer quienes éramos y es algo que valoro mucho porque casi nadie da amor como lo sabe dar ella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario